Hay otro submundo: otra manera de percibir
Alki vive en la calle por orgullosa voluntad propia. Dice que así se vive mejor, que es más feliz. Se levanta a la hora que le apetece, se echa a dormir cuando tiene sueño. Pide por las calles cuando lo necesita; aunque no va mal de dinero: Bebe Whiskey del bueno y cuando tiene ganas se va a la calle Montera a satisfacer sus deseos sexuales.
Se podría decir que es el puto amo de la calle: sabe tratar tanto con los yonkis del barrio como con las amas de casa e incluso con la chavalería. Tiene don de gentes y bastante labia hasta que se termina su segundo brick de vino. En ese momento pasa de todo el mundo, agacha la cabeza y se relaja. Nunca ha hecho daño a nadie e incluso ofrece su ayuda desinteresada a quien ve en apuros. Un personaje bastante singular con sus luces y sus sombras, pero se le ve buena gente.
No tiene familia, o al menos eso dice. Durante su juventud se ganaba la vida bajando al subsuelo de madrid para buscar objetos de valor a través de las alcantarillas (de ahí su mote), y según él es una forma bastante válida y eficiente de ganarse la vida. Añora su vida anterior de buscador de tesoros, pero ahora dice que ya está muy viejo para esas aventuras. Habla de amplísimos colectores subterráneos e incluso con ornamentos; calles reales con sus propias placas, zonas en las que el agua es azul y todo huele a lavanda (desagues de hoteles y cosas así), lugares donde incluso puede dormir hasta que llueve y todo se convierte en un infierno submarino... Me tiene prometido un día un paseo por esos lugares que tan maravillosamente describe...estoy bastante ilusionado y prometo contarlo cuando ocurra.
Reflexión de hoy: "Alki es uno de esos casos en los que no se sabe si la marginación le llevó a la droga o la droga a la marginación"




javier dijo
Ya se sabe, dicen ke sólo los reyes y los Mendigos viven sin trabajar...
slds!
16 Mayo 2008 | 05:57 PM