Soy un intolerante
Te odio a ti que no o bien no sabes respirar o tienes un silbato alojado en la nariz (además de tener los huevos de ir a diario a la biblioteca con tacones).
A ti orangután de mentalidad cerrada con menos intelecto que una mesa camilla que ridiculiza y golpea sin otra razón que ser superior físicamente o tener un séquito de indeseables borregos que comparten tus surrealistas ideas.
A ti cerdo incorregible que compartes vagón de metro con cientos de personas que como yo acaban odiando viajar en transporte público por tu molesto, pestilente y hediondo olor corporal.
A ti patético yonki que me pide dinero a cambio de nada y blasfema si no recibe lo que inexplicablemente cree merecer.
A ti puto reloj que pese haber costado tropecientos euros eres tan tonto que crees que todos los meses tienen 31 días.
Pero sobre todo te odio a ti que malgastas tus días odiando a todo el mundo y no contento con eso dedicas una entrada de tu blog comentándolo...
Reflexión de hoy: "Al menos mi albornoz me sirve también como hilo dental"





marianalaaldeana dijo
Sabes ese que va al médico...
-Es que odio a todo el mundo.
-¿Y a mí que me cuenta? -se sorprende el médico.
-¿No es usted el médico del odio?
-Del oído, soy médico del oído.
Un beso y feliz fin de semana.
30 Mayo 2008 | 10:53 PM